Una vez que se haya planteado las preguntas preliminares, tendrá una idea bastante clara de los conceptos que funcionarán y los que no, lo que le ahorrará mucho tiempo en el proceso de creatividad y lluvia de ideas. En este punto, es importante establecer algunos parámetros. La mayoría de las pequeñas empresas tienen grandes ideas, pero se desaniman porque no pueden permitirse llevar a cabo las mejores y más grandes ideas, señala Leovel. No deje que esto sea un obstáculo y no se desanime. Un truco que probamos es pensar en una idea gigantesca que no pueda permitirse en absoluto, y luego reducirla. Una vez que aceptes que no tienes una cartera infinita, podrás superarlo y trabajar en una idea que te guste, pero que no te lleve a la quiebra.
Cuando haga una lluvia de ideas, trate de no trabajar solo. Busque la ayuda de algunos empleados, familiares o amigos cercanos que puedan tener una especialidad o experiencia diferente. A veces puede ser muy útil obtener la opinión de personas con diferentes perspectivas sobre lo que funcionaría mejor para su negocio. Una vez que haya reunido al grupo, póngase un límite de tiempo. Más de dos horas es demasiado tiempo. A continuación, consiga una pizarra o un lugar donde pueda anotar las notas o ideas que surjan. En la tormenta de ideas, dé al grupo las respuestas a las preguntas que respondió en la sección anterior y comience a hablar. Está bien ser amplio con estos temas: ¿Qué cosas le interesan a nuestro público? ¿Hay algún evento próximo que pueda ser relevante para lo que estamos tratando de hacer? ¿En qué podemos inspirarnos o replicar? Estas son sólo algunas preguntas que pueden ayudarle a ponerse en marcha.
Mensajes clave
Las ideas pueden ser cualquier cosa. Si sólo estás mostrando productos, ¿hay alguna forma genial de hacerlo con la ayuda de algunos modelos? Si el vídeo es sobre su marca, ¿cuáles son los mensajes clave que debe transmitir? El vídeo debe centrarse en estos mensajes y su concepto creativo debe ayudar a amplificarlos de forma interesante. Si los mensajes son sobre una marca, tal vez esté planeando transmitirlos a través de una historia, y tal vez su historia sea su concepto creativo, y eso está perfectamente bien. Tenga en cuenta que no hay una idea correcta o incorrecta, así que siéntase libre de volverse un poco loco mientras pueda transmitir sus mensajes clave. Cuando se trata de la cantidad, trate de no tener más de tres mensajes clave, dependiendo de la longitud total de su video. Si trata de meter demasiados mensajes en un solo vídeo, corre el riesgo de perder todos los mensajes y abrumar al espectador.
¿Qué aspecto quiere conseguir?
El elemento más útil de un informe creativo es conocer el aspecto que nuestros clientes intentan reproducir. Casi todas las personas han visto alguna vez un vídeo o un anuncio en Internet o en la televisión que les ha gustado mucho y les ha inspirado para llevar a cabo su propio proyecto. Si este es el caso, genial. Compártalo con el resto de su equipo y utilícelo como plantilla. Si vio una toma en particular que le gustó mucho, tal vez pueda crear su propia interpretación de la misma.
¿Hacer o no hacer un guión gráfico?
Siempre que tenga la oportunidad de hacer un guión gráfico, hágalo. Seguro que no tienes la idea más clara de cómo va a ser el vídeo de principio a fin, y está bien tener algunas lagunas, pero al menos deberías tener el flujo general del vídeo dibujado (o escrito). Si trabajas con otras personas, deberían tener una imagen muy clara del aspecto que tienes en mente, lo que facilitará 10 veces el día de la grabación.